RESIDENCIA CASTOR DELGADO PÉREZ: UNA CONEXIÓN FILOSÓFICA Y ARQUITECTÓNICA
El acto de habitar va más allá de la mera ocupación física de un espacio, se trata de una forma fundamental de ser y de relacionarse con el mundo que nos rodea. En este sentido, la filosofía de Martin Heidegger nos invita a una profunda reflexión alrededor del tema, proponiendo que "se debe volver a aprender a habitar". Para Heidegger, construir no es simplemente edificar, sino que es parte esencial del habitar humano, cuyo propósito último es custodiar la cuaternidad: preservar y cuidar la Tierra, el Cielo, los Divinos y los Mortales; de esta manera, su visión sitúa el habitar como una experiencia existencial que se manifiesta en la relación con lo que crece y con lo que se construye.
Heidegger concibe el espacio (Raum) no como un contenedor vacío o una
extensión homogénea de área, sino como algo que se libera o despeja a través de
la ubicación de las cosas y la creación de lugares. En su pensamiento, el
límite no es una barrera que detiene, sino aquello a partir de donde algo
comienza a ser lo que es, permitiendo la manifestación y definición de las
cosas. Siguiendo esta lógica, el punto es el origen que genera la ubicación, la
cual, a su vez, da lugar al sitio, luego al lugar, al espacio y, finalmente, a
la región. Así, la agrupación de varios puntos o lugares genera áreas de
dinamismo, y la unión de todas estas áreas constituye el espacio para
Heidegger. Esta perspectiva contrasta con la idea contemporánea del espacio
como un marco abarcador o un contenedor ilimitado que es homogéneo e isotrópico
en toda su extensión. En cambio, para Heidegger y autores como David Leatherbarrow,
el espacio, o más bien la topografía, es "politrágico, heterogéneo y
concreto". Leatherbarrow describe la topografía como un ámbito que se da
de forma paradójica, "manifiestamente latente", y que no puede ser
diseñada o producida, sino que establece las condiciones para que las
intenciones de un proyecto se realicen.
La Residencia Castor Delgado Perez, proyectada por Rino Levi en 1959 en
São Paulo, Brasil, es un ejemplo de cómo estas ideas pueden materializarse en
la arquitectura. La casa, un ejemplar significativo de la arquitectura moderna
paulista, se ubica en un lote estrecho y alargado, organizada en tres volúmenes
principales: un bloque frontal sobre pilotis para la cochera y servicios, un
gran prisma rectangular central para el cuerpo principal, y una edícula
posterior para huéspedes, que surge como adición al proyecto inicial. La pureza
volumétrica se logra mediante la contraposición de la horizontalidad del prisma
principal y la verticalidad del volumen sobre pilotis.
Los elementos más distintivos y organizadores de la casa son sus dos
grandes patios que rasgan el prisma principal y contienen dentro de ellos el
espacio social común que funciona como el centro compositivo, organizando la
zonificación de la casa en tres de sus lados: el sector de servicio a la
derecha, el acceso y circulación principal a la izquierda, y el sector íntimo
en la parte posterior, garantizando privacidad y orientación solar. Lo que
resulta particular es cómo el área social invade de modo inusual este gran
patio, ahora dividido en dos, lo cual, bajo la mirada de Heidegger, se
convertirían en puntos fundamentales a partir de los cuales se generan áreas de
dinamismo, conformando el espacio de la residencia.
Figura
1. Patios como puntos generadores de áreas de dinamismo. (Archdaily, 2015; imagen modificada)
Los patios de la Residencia Castor Delgado Perez no son meros vacíos,
sino elementos organizadores y diluyentes de límites. El patio central,
subdividido en dos, está cubierto por brises ortogonales que configuran
jardines. Estos brises, dado que son diseñados como extensión del plano del
forro de la sala, junto a las puertas de vidrio que se abren hacia ellos, establecen
una continuidad visual única entre la sala y los jardines, indefiniendo los
límites entre interior y exterior. Adicionalmente, la casa cuenta con un patio
de servicio que se fusiona con la cochera y un patio íntimo que se extiende
desde los dormitorios. Esta articulación con espacios abiertos o semiabiertos
multiplica las perspectivas y crea diversos puntos focales de interés,
transformando la casa en un artificio dinámico donde la vida privada se aísla
de la calle, pero se conecta con espacios exteriores artificializados
insertados dentro del lote y del propio interior de la casa. Los jardines y el
paisajismo son tan cruciales como la construcción misma, configurando un ritmo
de llenos y vacíos, resultando en un proyecto con espacios heterogéneos en
constante conjugación proyectual para potenciar la experiencia del habitar.

Figura 2. Espacio común visto desde el patio. (Archdailiy, 2015)
Figura 3. Brises ortogonales en los patios. (Archdaily, 2015)
En cuanto a la gradación entre lo público y lo privado, la Residencia
Castor Delgado Pérez se organiza de forma radial en torno a sus patios. Las
áreas más cercanas a estos, como la sala de estar que invade el patio central,
se perciben como más públicas. A medida que uno se aleja radialmente de los
patios, las zonas se vuelven progresivamente más privadas, como el sector
íntimo ubicado en la parte posterior del lote.
Figura 4. Área de espacios próximos a los patios. (Archdailiy, 2015; imagen modificada)
Algo comparable en la relación público – privado sucede en la obra de
Luis Barragán, específicamente su Casa-Estudio en Tacubaya, México, construida
en 1947: mientras que la Residencia Castor Delgado Pérez de Rino Levi utiliza
un sistema radial centrado en los patios, en la casa de Barragán la transición
entre lo público y lo privado ocurre de manera más lineal; se ve cómo la
fachada simplificada y una entrada casi imperceptible ya sugieren un filtro
inicial entre el exterior y la intimidad de la casa. En la planta baja, los
lugares se organizan mediante compartimentos adheridos a espacios mayores,
semiabiertos y permeables, lo que implica una progresión gradual desde lo más
público hacia lo más íntimo a través de una serie de umbrales sensibles.
En definitiva, la Residencia Castor Delgado Pérez representa una
materialización sensible del pensamiento de Heidegger sobre el habitar, al
concebir el espacio no como un mero contenedor físico, sino como una
experiencia existencial profundamente arraigada en la relación entre el ser
humano y su entorno. A través de la articulación precisa de patios como puntos
elementales que generan áreas de dinamismo, transparencias, límites difusos y
relaciones espaciales dinámicas, la casa construye lugares que no solo organizan
funcionalmente el programa, sino que también invitan a la contemplación, el
resguardo y la interacción cotidiana. Al igual que en la Casa-Estudio de Luis
Barragán, aunque desde una lógica compositiva diferente, se evidencia una
preocupación por la transición entre lo público y lo privado, por los ritmos
del espacio y por la integración de la arquitectura con lo latente del sitio.
Así, la obra de Rino Levi trasciende su condición moderna para convertirse en
un dispositivo que encarna el acto de habitar en su dimensión más plena: como
custodio del espacio, del paisaje y de la vida.
Pablo César Jiménez Espitia
Referencias:
- Costa, A. E. da. (2015, 13 de mayo). Clássicos da Arquitetura: Residência Castor Delgado Perez / Rino Levi. ArchDaily Brasil. Recuperado de https://www.archdaily.com.br/br/766189/classicos-da-arquitetura-residencia-castor-delgado-perez-rino-levi
- Heidegger, M. (1967). Construir, habitar, pensar.
- Lasmar, A. C., & Souza, M. C. M. (2017). A mudança de um espaço de vida em um espaço de arte: o caso da Residência Castor Delgado Perez de Rino Levi. En A. M. Anticoli, F. Critelli, S. R. Chiarelli, & T. Ossani (Orgs.), Arquiteturas do patrimônio moderno paulista: Reconhecimento, intervenção, gestão. DOCOMOMO SP.
- López Viso, C. (2011). Los valores de la casa-estudio de Luis Barragán. Boletín Académico: Revista de Investigación y Arquitectura Contemporánea. Recuperado de https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3665270.pdf
- Leatherbarrow, D. (2004). Topographical premises. University of Pennsylvania.
Creo que el texto ofrece una articulación muy clara y profunda entre el pensamiento filosófico de Heidegger y su representación en la arquitectura de la Residencia Castor Delgado Pérez. Me parece también muy interesante la forma en que entiendes el patio no solo como un vacío funcional, sino como un punto generador de sentido, capaz de estructurar espacial y existencialmente el habitar. A raíz de esta reflexión sobre el patio como punto estructurante del proyecto me surge esta pregunta, ¿Qué elemento arquitectónico crees que podría permitirnos generar una lectura del espacio como experiencia existencial pero aplicado a contextos colectivos, como la vivienda social o los espacios públicos masivos?
ResponderEliminarPara generar una lectura del espacio como experiencia existencial en contextos colectivos, como la vivienda social o los espacios públicos masivos, el elemento arquitectónico clave es el muro o la superficie vertical. Concebido como catalizador sensorial y umbral fluctuante, este elemento densifica el espacio mediante su hapticidad, la modulación de la luz y el color. Las paredes de elementos vazados de Rino Levi, por ejemplo, logran una espacialidad única, difuminando los límites entre interior y exterior.
ResponderEliminarEsta superficie facilita la experiencia existencial al integrarse con la topografía del lugar, un medio que se satura de huellas de la praxis humana. Así, el espacio colectivo se vuelve una crónica y condición de la libertad humana, superando la neutralidad del cubo blanco y permitiendo un diálogo con sus memorias y su inherente sacralidad.
Algo que me llamó mucho la atención del ensayo es cómo se interpreta el patio no solo como vacío, sino como un generador activo de espacio y dinamismo. Me pareció muy potente la idea de que los patios “rasgan” el prisma de la casa para organizar la vida alrededor de ellos. Eso me hizo pensar en cómo a veces los espacios intermedios, los que parecen secundarios en planta, son en realidad los que definen el carácter profundo de un proyecto. En este caso, siento que los patios no son un lujo ni un adorno, sino el verdadero corazón del habitar.
ResponderEliminarMe llama la atención como narras el cómo se logra crear un entorno donde el espacio no se impone, sino que se deja revelar a través de relaciones sutiles entre interior y exterior, entre lo visible y lo latente, donde los patios no son vacíos ornamentales, sino generadores de dinamismo y sentido, puntos originarios desde donde emerge el habitar como experiencia vital, lo que me lleva a la pregunta: ¿Hasta qué punto puede una vivienda aparentemente ordinaria convertirse en una forma de pensamiento construido, capaz de enseñarnos a “volver a aprender a habitar”?
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