El espacio como resultado de la interacción del humano y la naturaleza

 

El espacio como resultado de la interacción del humano y la naturaleza


Retomando el texto “Construir, habitar, pensar” de Heidegger, en el cuál se plantea la idea de que no es posible separar la acción de construir de la acción de habitar, que ambas son dependientes la una de la otra y que ambas existen por la condición de la necesidad de cuidar.

Datos importantes de las charlas y el texto son tener en cuenta la idea de que somos una sociedad, yo soy para mí, pero también los demás son para mí, una consideración de que existo, de que tengo que pensar, para ejecutar toda acción y de que en general este mismo tiene efecto en el entorno. También hablando de los sentidos y como la visión es importante, tanto como el olfato y demás, pero lo más interesante y primitivo, es la relación del espacio, de como a pesar de estar en un espacio desconocido, prevalece la relación de: Yo estoy sobre algo, debajo de algo o frente a algo, es una sensación que va más allá de la definición de los sentidos. Siendo muy interesante esto, al llevarlo a un ámbito colectivo, las personas actuarían de diferentes formas, hablando del habitar, y así construyen diferentes espacios que dan sensaciones únicas, al mezclar ruido, olor, clima y sensibilidad. Con todo esto se puede decir que yo estoy en una playa, o en una casa de madera, o en un espacio cerrado o abierto.

Pero que pasa si tomamos ese aspecto climatológico y ecológico para complejizar sus capacidades, entonces, colectivamente hablando no existe espacio construido que no implique el habitar, puesto que todo lugar ha sido pensado originalmente para ser habitado, incluso un corredor o un espacio de transición, es habitado por los seres objeto del propósito de la función, que somos nosotros. Sin embargo, en la naturaleza no es así, si bien vemos, el ser humano se adapta a la naturaleza y la manipula creando así, innegablemente lugares, en el texto nos hablando de un puente, de que, en una extensa dinámica de río, sólo hay un sitio que se vuelve lugar, y es el puente quien materializa esta intención.

Sin embargo, la naturaleza no piensa solo en el hombre, pero sí crea lugares habitables, pero no construidos, son creados, pero también son lugares, por ejemplo, para la sociedad hay lugares característicos a los que se les denominan destinos turísticos, naturales, en donde su función para el ser humano no es habitar, es observar y sentir, estas dinámicas hacen que sea un lugar referente, a donde van las personas a identificar las sensaciones, a entrar en la dinámica de soy yo, pero también son los demás. Entonces, la naturaleza también crea lugares y para efectos del ejercicio, los sitios son preexistentes a lo construido y habitado y es así que las personas logran establecer una postura dentro de la mezcla de topografía, clima, dinámicas ambientales, ecológicas y sociales de cada lugar. Entonces el sitio sí es preexistente, es el lugar el que se crea por medio de la palabra “Buan”.

Pedregulho como dinámica de adaptación para construir un lugar

Como ejemplo de esta dinámica, se escoge el edificio residencial de pedregulho,  en Brasil, justo en un sitio problemático por la simultaneidad de varias cosas, cuando se quiso llevar a cabo un proyecto, fue difícil encontrar arquitectos para la concepción del lugar, debido a las dinámicas del sitio, puesto que estaba en una pendiente muy inclinada y era muy costoso construir con dicha construcción, en este punto podemos decir que la naturaleza habría creado este espacio para condiciones a las que el ser humano debía adaptarse si quería habitar y crear un lugar.

Lo que se hizo en el proyecto fue adaptar a la curva de la pendiente el edifico en planta, creando así una armonía con el entono creado por la naturaleza, es un ejemplo de cómo resaltar las virtudes del contexto inmediato, puesto que se aprovecha para crear visuales y tener relaciones espaciales y sociales, al ingresar al proyecto se crea esa relación de lo que me ve y lo que veo, por medio de la planta medio de ingreso, que es justo es un espacio público, un espacio colectivo que asemeja mucho a lo hablado de la condición de que primero pienso y luego existo, haciendo alusión a la colectividad del proyecto en una primera impresión de ingreso.

Entonces, existe una conciencia de que estyo sobre, una gran terreno con gran pendiente, estoy sobre el espacio colectivo y estoy entre una dinámica de vivienda adaptada al contexto inmediato, mediante los sentidos se percibe el espacio habitable y la unión con el paisaje inmediato que permite a las personas sentirse identificadas con el lugar. Una sensación de cambio del horizonte del ser humano.

La mezcla de todo lo mencionado, hace entender el cómo se hacen las estrategias y como las mismas llevan a construir un espacio, al habitarlo y como así se crea un punto de referencia, un lugar con características notables no sólo para la población que habita allí, sino para una escala de ciudad.

Conclusión

Las dinámicas de la naturaleza no son para que sólo el hombre habite, sin embargo, esta misma crea una posibilidad de referente de lugar característico en el entorno, es por esto que muchas veces es más interesante ver cómo se puede fortalecer, o evidenciar dicho potencial puesto por la naturaleza y hacer así un lugar construido que entre en las dinámicas del dialogo de la espacialidad construida.

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