El umbral cromático del espacio
En el campo del diseño espacial, la noción del umbral, tradicionalmente concebida como una división estática entre el interior y el exterior, ha sido radicalmente redefinida por prácticas que exploran el color como un mediador dinámico de la percepción y la experiencia sensorial. Tanto la obra del artista islandés Olafur Eliasson como la expansión de 2002 del Palais des Congrès de Montréal, con su distintiva fachada multicolor de vidrio diseñada por Jean-Paul Viguier et Associés, ejemplifican este enfoque transformador. Ambos proyectos trascienden la función decorativa del color, elevándolo a la categoría de materia activa que moldea la interacción entre el cuerpo, el tiempo y el espacio, generando atmósferas envolventes que difuminan las fronteras convencionales.
La manera en que la luz atraviesa el color es fundamental para la experiencia en ambos casos. En el Palais des Congrès, la fachada es un "plano continuo de vidrio en una paleta vibrante de magentas, verdes, azules y amarillos". Esta piel de vidrio laminado, montada sobre una subestructura de acero visible, no solo permite la entrada de luz natural, sino que, al filtrarla, "tiñe el interior con proyecciones dinámicas", transformando el espacio en una "suerte de cámara cromática". Aquí, el color es móvil, atmosférico y contingente a las condiciones climáticas y temporales. De manera similar, Eliasson, a través de diversas estrategias de diseño de umbral, como "objeto", "asociación", "evento" o "espacio inmersivo", provoca las asociaciones espaciales entre interior y exterior, empleando la luz y el color para desafiar las suposiciones sobre la realidad. En obras como Color Activity House, utiliza paredes de vidrio curvadas con modelos de color que "transforman la vista de la ciudad y el entorno exterior del pabellón", actuando como un faro cromático. Esta refracción deliberada y yuxtaposición de elementos es clave en su aproximación.
| Color Activity House |
La relación entre el cuerpo y el espacio es intrínseca a la experiencia de estas creaciones. El Palais des Congrès es descrito como un "ejemplo paradigmático de arquitectura sensorial" donde la integración de color y vidrio "transforma activamente la manera en que el espacio es vivido". Los visitantes no son meros observadores, sino que están inmersos en un entorno donde el color afecta su percepción del tiempo y el cuerpo. Esta condición "in-between" del espacio contemporáneo se refuerza, estableciendo una relación visual constante entre el interior y el paisaje urbano. Las obras de Eliasson también priorizan el rol participativo del espectador, buscando redefinir el interior y el exterior al prescribir las relaciones "intermedias". Por ejemplo, en Fog Doughnut, los visitantes entran y se mueven dentro de una estructura de tubos de acero que emiten niebla a alta presión, haciendo que el entorno se vea como una imagen borrosa y la "frontera entre el interior y el exterior se vuelva indistinguible". Del mismo modo, The Blind Pavilion utiliza paneles de vidrio transparente y negro para enmarcar o reflejar el mundo circundante, llevando a los visitantes a experimentar "ecos reflejados" y percibir el entorno de una manera nueva, ya que las reflexiones cambian con las condiciones físicas y atmosféricas. Esta experiencia activa es fundamental, ya que el trabajo de Eliasson está "fundamentalmente integrado con la percepción" del espectador.
| El Palais des Congrès |
El color, en ambos contextos, se revela como una materia arquitectónica y artística activa, trascendiendo su rol meramente decorativo. En el Palais, se convierte en un "icono cromático en el tejido gris de la ciudad", demostrando cómo el color puede modificar la percepción y el sentido de un lugar. Eliasson, por su parte, "dematerializa el objeto de arte" utilizando luz, agua o niebla, difundiendo estos elementos en el espacio para explorar la percepción del observador. Su intención es "desmontar las suposiciones fáciles y fomentar el diálogo" al trascender las oposiciones binarias como visible/invisible o material/inmaterial, fusionándolas en una experiencia de umbral. Como se menciona en los fuentes, "la luz irradia y resplandece, trasciende lo cognitivo y se mueve hacia lo no representacional, el reino de lo afectivo y sensual". La percepción del color es un proceso subjetivo, donde el cerebro interpreta los estímulos luminosos, y los colores son relacionales, no intrínsecos. El color, entonces, infunde una "afectividad particular al mundo sensible: un aura que abruma la conciencia".
Las intenciones fenomenológicas de ambos casos comparten una raíz común en la exploración de la percepción humana. El Palais des Congrès "se aproxima a los planteamientos fenomenológicos del arte contemporáneo, especialmente al trabajo de Olafur Eliasson", quien enfatiza la luz y el color como vehículos para una percepción expandida y una experiencia corporal. Eliasson busca cuestionar nuestra comprensión de la realidad y desafiar las convenciones de la visión. En su obra Model for a Timeless Garden, el uso de una luz estroboscópica para "congelar" el flujo de agua en fuentes crea una percepción única, que no se alinea con la aprehensión visual habitual. Esto provoca que los espectadores cuestionen los límites de su propia visión y la parcialidad de su sistema visual, revelando cómo nuestra "capacidad de percepción es un constructo". Esta desestabilización de la percepción es un hilo conductor, compartiendo una influencia con el arte de la luz y la fenomenología que busca "remover prejuicios" y "perfeccionar el poder de percibir". Ambos proyectos, a través del color y la luz, generan un "diálogo dinámico" donde el interior y el exterior se definen mutuamente, trascendiendo la mera barrera física.
| El Palais des Congrès |
En conclusión, tanto la fachada del Palais des Congrès de Montréal como la obra de Olafur Eliasson representan una poderosa redefinición del umbral arquitectónico y artístico a través del uso innovador del color y la luz. Lejos de ser un mero embellecimiento, el color se convierte en un agente activo que transforma la percepción del espacio y genera una interacción vital y sensorial con el cuerpo. Comparten una intención fenomenológica profunda: la de desafiar nuestras convenciones de visión y expandir nuestra comprensión de la realidad, convirtiendo los espacios en experiencias inmersivas donde las fronteras entre lo interior y lo exterior, lo visible y lo invisible, se fusionan. Esta sinergia entre luz, color y percepción activa demuestra cómo la arquitectura y el arte contemporáneos pueden construir entornos que no solo habitamos, sino que nos invitan a co-crear y a "re-experimentar" nuestro propio sentido del ser y del mundo.
REFERENCIAS
Palais des Congrès de Montréal, Montréal, Quebec
https://tboake.com/steel/palais.html?utm
Light Art, Perception, and Sensation
https://www.researchgate.net/publication/282525843_Light_Art_Perception_and_Sensation
Designing the Threshold: A Close Reading of Olafur Eliasson’s Approach to ‘Inside’ and ‘Outside’
Designing_the_Threshold_A_Close_Reading_of_Olafur_.pdf
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