LA EXPERIENCIA DEL ESPACIO: CUERPO, PERCEPCIÓN Y VISIBILIDAD EN LA ARQUITECTURA
LA EXPERIENCIA DEL
ESPACIO: CUERPO, PERCEPCIÓN Y VISIBILIDAD EN LA ARQUITECTURA
“El
cuerpo es nuestro medio general para tener un mundo.”
Maurice
Merleau – Ponty
INTRODUCCIÓN
La arquitectura no
debería verse como una disciplina de magnitud técnica, funcionalista o estética,
sino como una práctica que se configura en base a las experiencias, sensaciones
y movimientos del ser humano relacionados al cuerpo, el espacio y el tiempo,
Merleau-Ponty dice que el espacio arquitectónico más allá de aspectos de
carácter geométricos y formales se construye mediante la relación de la
percepción del cuerpo y la visibilidad como una construcción y como principios
fundamentales.
ESPACIALIDAD:
CUERPO – MUNDO
El espacio arquitectónico no se debe apreciar como una condición absoluta, un contenedor en el cual se pueden ubicar distintos objetos, sino como una estructura construida basada en la percepción del cuerpo, en los movimientos que produce, permitiendo que este se relacione y de sentido al espacio que lo rodea y en la capacidad de ver el espacio. De ese modo, la arquitectura logra generar espacios que no solo sean medibles, sino que puedan verse, percibirse y habitarse mediante recorridos, límites y direcciones relacionadas a cada una de las actividades que el ser humano necesita.
EL
CUERPO COMO MEDIDA DEL ESPACIO
El
espacio se mide y se percibe no solo por su calidad visual, sino por el sentir,
el oír, el movimiento y el poder de ser recordado, de recordar espacios
similares y de ese modo, generar un vínculo emocional con el espacio; la percepción
hace referencia a “la forma en la que las cosas son sentidas por el cuerpo” y,
de ese modo, la arquitectura se compone de la necesidad de construir un espacio
que comprenda lo vivido y lo que se esta por vivir, un entorno que se pueda
habitar pero que también se pueda sentir y pueda expresar las experiencias de
cada persona. Esto demuestra el carácter multisensorial, visual y atmosférico
del espacio arquitectónico.
fig.1
Iglesia de la luz, Tadao Ando
En
este sentido la Iglesia de la luz de Tadao Ando, permite evidenciar como la percepción
se da por medio de la penumbra y los juegos de luces mediante los pequeños
lucernarios, la relación entre el silencio profundo y el eco, la sensación del
cuerpo de encontrarse contenido en un espacio aparentemente vacío, percibiendo más
allá de solo el espacio sino de su presencia en él.
VER
EL ESPACIO, COMPRENDER EL MUNDO
La
visibilidad es un componente que permite identificar la legibilidad y
diferencia de un espacio no solo de forma simbólica, sino también de forma
fenomenológica teniendo en cuenta lo que se ve, lo que no se ve, lo que se
enmarca; permite la lectura del espacio y da la posibilidad de reconocerlo y de
tener una experiencia. La arquitectura no es solo construida para ser habitada,
sino que se convierte en un instrumento para que el cuerpo pueda comprender el
mundo, para ser leída, vista y experimentada.
fig.
2 Casa Malaparte, Adalberto Libera
La
Casa Malaparte se presenta como un ejemplo de como el paisaje domina la visual,
mientras que el interior de la obra se resguarda de él, al ubicar la casa en un
acantilado y poner una escalera exterior que no lleva a ningún lado más allá de
la cubierta, genera una relación y tensión entre lo privado y lo público
presentando una declaración visual entre la soledad, el poder y el aislamiento.
ESPACIO,
ESPEJO Y CUERPO
El
espacio refleja y proyecta el cuerpo y el entorno, la arquitectura es un medio
de auto percepción y construcción del “yo” en el cual, el cuerpo es visible y
vidente del espacio que ocupa y el espacio que lo rodea; en el cual refleja la
identidad, la memoria, la emoción y la existencia de quien lo habita.
En
el espacio arquitectónico, el sujeto se convierte en parte del paisaje que lo
observa, la imagen reflejada del ser es la que enfrenta al cuerpo con su
experiencia, su historia o su fragilidad.
CONCLUSIÓN
El
espacio arquitectónico va más allá de lo útil y lo estético, es aquello que
gira entorno a la experiencia, a las sensaciones, a lo visual, su capacidad de
recordación y al sentido de estructuración. La espacialidad no es un elemento
de carácter técnico sino de la relación del cuerpo y el mundo. La percepción y
la espacialidad son componentes principales y esenciales de cómo se constituyen
los espacios. La arquitectura no solo construye formas, tiene la capacidad de
orientar, transformar espacios sentidos, visibles y habitables que generen
experiencias cargadas de significados, afectos y relaciones.
REFERENCIAS
- Fenomenología de la percepción (1945) - Maurice Merleau Ponty
- https://www.archdaily.co/co
- Información suministrada por el docente Carlos Naranjo
Este texto me hizo repensar lo que entendemos por arquitectura, ya que muchas veces nos enfocamos mayormente en las medidas, la estructura e incluso la estética, pero aquí se plantea algo mucho más profundo: que la arquitectura es una experiencia que se vive a través del cuerpo. Me pareció muy interesante cómo por medio de Merleau-Ponty se explica que el espacio no es solo algo que se ve o se mide, sino algo que se siente, se recorre y se recuerda.
ResponderEliminarMe parece muy interesante que se habla del cuerpo como medida del espacio, porque muchas veces no consideramos lo que un espacio nos hace sentir, sino solo cómo se ve en planos o renders. El ejemplo de la Iglesia de la Luz me pareció muy acertado, ya que muestra cómo un espacio puede generar emociones solo con luz, sombra y silencio.
También estoy de acuerdo con la idea del espacio como espejo del cuerpo y del “yo”. Es algo que no se dice mucho en la arquitectura convencional, pero tiene mucho sentido, ya que el espacio también nos moldea y nos transforma.
Considero que este texto nos invita a diseñar con más conciencia del cuerpo, de lo sensible, de lo humano. No basta con hacer espacios funcionales o “bonitos”, tenemos que pensar cómo se viven, cómo se sienten y cómo se recuerdan.