Sentir el espacio: cuando el cuerpo traduce la arquitectura


 



 

 Teshima Art Museum -Ryue Nishizawa + Rei Nato

“El espacio no es una cosa vacía; es el modo en que se da la experiencia.” — August Schmarsow


Teshima Art Museum- Japón 


¿Qué es el espacio si no lo recorre el cuerpo? ¿ Qué sentido tiene la arquitectura si no se siente con los pies, con el oído, con la respiración con los sentidos? El espacio arquitectónico no es una abstracción geométrica, sino una realidad vivida desde la percepción, el movimiento y la memoria. Esta idea- formulada por August Schmarsow en 1893 al declarar “el espacio es producto del cuerpo”- sigue siendo vigente, especialmente en obras que nos invitan a habitar con el cuerpo entero, no solo con la vista. 


En la isla de Teshima, Japón, Ryue Nishizawa y la artista Rei Naito construyeron un museo sin piezas de arte. Solo una gran cáscara blanca, con dos aperturas orgánicas en el techo, que se eleva levemente desde el paisaje como si naciera de allí y respirara. Adentro, el visitante no encuentra muros, ni vitrinas, ni caminos trazados. Solo un suelo de hormigón pulido, curvado suavemente, donde pequeñas gotas de agua emergen de la superficie y comienzan a deslizarse, siguiendo las fuerzas mínimas, formando remolinos y trayectorias que hipnotizan ( Boelen, 2012)


Vista de contexto de museo 

Esta experiencia es esencialmente fenomenológica. No hay explicación, ni mediación. Es el cuerpo el que interpreta, mide y organiza. La arquitectura se reduce a lo mínimo para amplificar lo sensorial: temperatura, sonido del viento, luz cambiante, eco de los pasos, reflejos de agua. Es un espacio heterogéneo- en el sentido de Martín  Heidegger (1971)- porque no se puede comprender desde una sola imagen, sino desde la permanencia, la lentitud, la entrada al lugar. 

El museo se presenta como una planta libre sin jerarquías aparentes, pero profundamente diseñada para invitar a una relación con el horizonte, con el cielo, con la gravedad. Aquí, el cuerpo no es visitante sino médium: es el cuerpo el que hace arquitectura al moverse, al arrodillarse, al seguir con los ojos el camino de una gota. 

En la obra , se revela una forma radical de "habitar", en el sentido heideggeriano; no es simplemente ocupar un espacio, sino permanecer y cuidar- en este caso, cuidar del silencio, del tiempo, del agua. El espacio no está definido por muros, sino por coordenadas sensoriales que el cuerpo descifra: lo cálido, lo húmedo, lo lejano, lo intermedio. 


interior museo 

La dimensión atmosférica alcanza un punto de rareza: el visitante no "mira" el museo, sino que se sumerge en una experiencia de resonancia, donde la arquitectura apenas señala, apenas contiene. Este tipo de espacios no buscan imponer una forma de recorrer, sino proponer una apertura, un campo de posibilidades. La arquitectura se vuelve líquida y obliga al cuerpo a redefinir sus escalas y tiempos. En lugar de mostrar, el espacio deja sentir, en lugar de ordenar, sugiere,  en lugar de cerrar conecta. 

Y es allí donde se descubre la verdadera importancia y potencia de este museo: en que no busca representar nada, sino que propone una relación. Con el agua, con el viento, con el cuerpo, con el mundo.



Bibliografía: 

Boelen, J. (2012). Teshima Art Museum: where water comes alive. Domus. Recuperado de https://www.domusweb.it

Heidegger, M. (1971). Poetry, Language, Thought. (A. Hofstadter, Trans.). Harper & Row.

Schmarsow, A. (1893). Das Wesen der architektonischen Schöpfung [La esencia de la creación arquitectónica]. Leipzig: S. Hirzel.

 



Comentarios

  1. he estado leyendo multitud de ensayos, y he podido notar el como muchos de ellos se apoyan en la escala de concepcion de los proyectos, limitandola generalmente a la escala humana, donde pasamos a ser protagonistas del espacio que habitamos, esto lejos de ser malo, me parece increible, ya que es un hecho que a mi parecer ha sido dejado a un lado con el tiempo, donde intereses ajenos a la naturaleza de la arquitectura en si salen a flote, lo que argumentas en este ensayo es muy potente, ya que efectivamente, creo que la arquitectura deberia ser un hito sensorial no limitado exclusivamente a lo visual, el ¨como te hace sentir habitar¨ es quiza, a mi parecer, el acto mas dificil y mas esencial en el diseño

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